Sabes el qué, pero no sabes el cómo
Es un pensamiento que lo inunda todo, cada paso que das está ahí, observándote y tú mirándole de reojo. Un cóctel de emociones más potente que la bomba nuclear: ansiedad, náuseas, nerviosismo, vergüenza, ilusión, novedad, y, sobre todo, pasión; esa que estaba perdida, como nunca antes la habías imaginado, irracional y omnipotente que necesita consumirse con las ansias de un drogadicto en su tercer día de mono. Así que, ya sabes, ven a por mí.
muy bueno. suerte a quien va por ti.
ResponderEliminar