Te echaba de menos una vez más sin saber por qué, te echaba de menos de una forma nueva, como todo lo que pasó a partir de tu (hu)ida, y pensaba una y otra vez en el por qué de esa sensación. El pasado nos puede a todos y en este caso todo mi pasado eres tú, todo roto, todo desvanecido. Ahora entendí que fue lo que pasó, te descarrilaste como un tren sin frenos ni conductor, pero no de forma brusca, todo comenzó lentamente hasta que nos dimos cuenta que estabas completamente fuera de la vía, de mi vía. Pero aún habiendo entendido el problema no me tranquilizó.
No quiero que vuelvas, solo quiero que estés. Pero a final aquí estamos, cada uno en un país diferente, solo teniendo en común la misma luna.
Y una vez más vuelvo a dudar
"Quizá sea mejor tenerte como anhelo. Que no llegues a traspasar la frontera de lo real."