Entonces empezó a sonar esa canción, "empezó" a sonar por tercera vez consecutiva:
Y en ese momento salió. Sonó tan fuerte, sonó tan roto. Sonó tan rota. Gritó tan fuerte que se avergonzó de nuevo. Se toco el pecho, como dudando aún de si ese sonido había salido realmente de sus entrañas. Miró a su alrededor para ver si nadie la observaba. Nadie, estaba sola, igual que se sentía.
La canción habló por ella, lo sabía de hace tiempo pero no quería escuchar. Tal vez hoy era diferente (o eso creía). Tal vez, tal vez, tal vez...