lunes, 26 de noviembre de 2012

Textos sempiternos

         Tengo la curiosidad de saber qué pasa por su cabeza ¿Se acordará de mí?  ¿Pensará en el largo tiempo que nos unió y que luego nos terminó separando, convirtiéndonos en dos extraños? Me pregunto si él mirará su cama en busca de mi pelo, si pasará por una esquina y le inundarán los recuerdos, nuestros recuerdos, si le vienen a buscar las dudas por la noche. Igual a él también le pasa lo mismo, también piensa que no es tan difícil como creía, pero pese a todo le siguen gustando las metas imposibles, porque al final son las que más te satisfacen. Pero bueno, quizá nada es como una puede imaginarse, quizá el tiempo que gastaba en mirarme lo rellena con cosas más interesantes, que le realicen más que mirar algo demasiado conocido. Seguramente vea mil puertas abiertas más de las que yo quiero encontrar. Tengo la curiosidad de saber qué pasa por mi cabeza.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Tiritas

        Entonces es cuando te dan un nuevo golpe y pese a la tirita, te das cuenta de que sigue doliendo. Porque las tiritas no dejan de ser eso, tiritas, bajo ellas sigue la herida aún curando y es recomendable además dejarla respirar al menos unas horas cada cierto tiempo. Incluso las mismas tiritas pueden salir defectuosas. Aún así mientras esté puesta la tirita disimula el dolor y aunque la herida esté, lentamente se va desvaneciendo entre yodo y caricias.