Palabras, pensamientos, intenciones, sentimientos, ideales, suspiros, llamadas... Que caen en el mismo agujero, sin final, sin fondo; y nunca vuelven a salir.
Y ahí está, el dolor. Miradas, rachas, imágenes, un texto, una sonrisa, que diga risa; un corazón,un ordenador y las horas muertas, una canción, cien, mil, diezmil... Es simplemente el dolor en su peor faceta, sin causa especificada solo como reminiscencia, como animal de (mala) compañía en ratos nocturnos y momentos inoportunos.
Es el dolor que lleva tu nombre escrito.
miércoles, 19 de octubre de 2011
miércoles, 12 de octubre de 2011
Perjuicios de pensar
Y yo pensé que había pensado que por mucho que quisiera ya
no podría tener nunca jamás aquellos instantes cálidos, en aquel banco, a
aquella hora y en aquellos años. Pensé que había pensado que lo iba a echar
tanto de menos que me costaría demasiado soportarlo, pensé que había llorado y
reído por el mismo motivo a lo largo de todo un verano. Pensé que había pensado
que las cosas no se repiten y que nunca te vuelven a hacer daño, pero como no,
me había equivocado, y sin darle muchas más vueltas pensé que tal vez no eran
esas sus intenciones, que entre tantos bancos y tantos llantos podría haberse
vislumbrado un poco de realidad, de cariño o simplemente de amistad. Pensé que
había pensado que hasta la bondad existía y así omitía todo lo que en su
definición no cabía. Pensé que había pensado que el odio me inundaría y que si
alguna vez en algún momento tuviera que volver a ver, a sentir, aquel
esperpento mi corazón se rompería en mil pedazos y no habría manera posible de volver
a pegarlos. Pero resulta que estaba sentada en un banco, en el mismo, y pese a
todo lo pasado el sol seguía ahí, calentando. Podía reír y llorar, y de hecho
lo hago, podía ver su esperpéntico rostro y no sentir nada, y así concluí que
todo esto me pasaba por seguir pensando.
![]() |
Pensamiento
|
domingo, 2 de octubre de 2011
¡Bravo!
Quiero dar un aplauso a todos los que me critican o criticaron, otro por los que me hicieron daño, más fuerte aún cuando fue intencionado, otro por todos aquellos que juraron que siempre estarían a mi lado, ¡no os veo por aquí! Otro por los que me han mentido y sobre todo a los que creen que pueden utilizarte a su antojo, otro por los que no saben lo que quieren, otro por los egoístas. Otro por aquellos que te miran por encima del hombro, otro por los que se creen mejores que tú, otro por quien me traicionó. Gracias por hacerme ver todo lo que sobraba en mi vida y lo bueno que había en ella, aquí os dejo mi aplauso, a imagen y semejanza vuestra, el de la falsedad.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)


