Es una época de cambio y un cambio de época, lo cual siempre
trae consigo nuevas experiencias y nuevas sensaciones junto con la pérdida de las
pasadas. No se trata de compensar unas por otras y es que las pérdidas conllevan
tristeza hasta el final aunque nunca no lo hubieses pensado así. El cambio
supone dejar cosas atrás, cosas que desaparecen y pueden causar más dolor
cuando te das cuenta de que realmente se están yendo que cuando te das cuenta
en un primer momento que han de irse. Y es
que el olvido no siempre supone la felicidad, ver como se extinguen
experiencias y emociones preciosas del pasado crea una sensación de tristeza
que cree hacernos imposible avanzar. Nunca existe una buena razón para entender
porque algo bueno tiene que desaparecer, da igual que lo achaques a la vida, a daños
colaterales del corazón… Es indiferente, todo duele, todo resquema. Y ahora ya
no duele echar(le) de menos, duele que una historia no pueda repetirse una y
otra y otra […] vez, que todo termine por acabarse lo quieras o no y a partir
de aquí tengas vivir sabiéndolo con certeza.
Solo al final terminas por darte cuenta de que lo bueno
puede seguir conviviendo contigo sin interferir en tu presente, que habrá
experiencias y emociones que vivirán eternamente contigo para darte ánimos en
los momentos difíciles y decirte: aunque ahora no lo parezca, podrás llegar a
experimentar cosas así de bonitas, no te hundas y sal a buscarlas. Existen.
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