jueves, 25 de diciembre de 2014

Cuentos para no dormir

      Érase una vez en un lugar muy cercano, vivía una Reina. Ella era la Reina de la ilusión, de las historias interminables, de los despistes, del desorden y sobre todo de la impuntualidad. En su reino todo iba sobre ruedas, los relojes a fin de cuentas siempre corrían a su favor. Un buen día algo quebró y los tiempos previamente marcados desaparecieron, los límites establecidos se desvanecieron. Sin saber muy bien cómo ni por qué la Reina comenzó a andar en círculos creyéndose que en realidad avanzaba en alguna dirección. Cuando entendió su error, se dio cuenta que por primera vez para algo en su vida era demasiado tarde. Y ahora aquí la tienen, ironías de la vida la Reina de la impuntualidad lleva esperando más tiempo del que jamás habría podido imaginar que algún suceso mágico y desconocido le devuelva su ordenado caos anterior. Lo que nos preguntamos todos es,

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