Se vuelve algo difuso, como no perteneciente a ti. La conexión con el pasado se pierde si no fuese por las personas que se mantienen aún de él, no te encuentras a ti misma aunque sí a personas parecidas, puede. La base de la construcción se convierte cada vez más en un terreno arenoso, lleno de calina y sombras que recuerdan a "algo", indefinido, borrado puede que con intención. En el fondo es lógico porque me reflejaba en, no era en mi misma. El espejo se ha roto (¿acaso un espejo se puede pegar?) y te mueves a tientas en busca de una imagen certera de ti. Y viene el pánico inmeso a encontrar mi reflejo. Los espejos rotos traen mala suerte, no se soportan más.
¿A dónde coño te has ido, pasado? A donde pertenezco.
No hay comentarios:
Publicar un comentario