Todo aquello que temía que sucediera está, de hecho, pasando. Nos juramos no olvidarnos y ahora, me pregunto que fue de todas aquellas promesas que nos hicimos en silencio, mirándonos a los ojos, riéndonos de ese enorme e infinito amor que nos teníamos.
Todo se desvanece tan rápido que no tengo tiempo a advertirle al mundo: me voy a ser feliz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario